Las ventajas de trabajar sin franquicia

Si en algún momento de la vida te has planteado emprender seguro que te has planteado hacerlo bajo el modelo de franquicia, puesto que es una de las formas que menos riesgo presentan. Es una buena opción, ya que la empresa te va a propiciar su know-how y, sobretodo, si tiene una marca reconocida vas a poder aprovecharte de esto. Pero no todo son ventajas, ¿quieres descubrir la parte menos atractiva de emprender mediante el modelo de franquicia?

La mayoría de ocasiones no se menciona, pero para poder acceder a este tipo de negocios hay una barrera de entrada que dificulta su acceso: la inversión inicial. Esto es debido a que tienes que realizar pagos con los que en un principio no contabas, por ejemplo, hay gastos como la inversión y aprovisionamiento del local con los que si que cuentas (a no ser que se trate de un alquiler).

Pero los gastos desconocidos de la franquicia son los siguientes:

  • Canon o derecho de entrada. Este se hace “en concepto de adquisición de los derechos de franquicia y de uso de marca, así como para sufragar los costes inherentes a los planes de asistencia a la apertura. Una cantidad que será abonada con la firma del contrato, aunque pueden plantearse pagos parciales anticipados con el otorgamiento de precontratos o acuerdos de intención”, explican desde mundoFranquicia. Lo más habitual es que el pago sea único y a la firma, pero hay enseñas que lo establecen periódico.  También hay situaciones, excepcionales, en las que este canon se vuelve a pagar cuando se renueva el contrato, pero, en esos casos, es obligatorio que figure una cláusula advirtiendo de ese extremo. También nos encontramos con el caso de que no cobran canon de entrada para facilitar la entrada de nuevos franquiciados. Según un informe de La franquicia en cifras 2015, elaborado por esta consulta, señala que el 22% de las enseñas no tiene canon de entrada. Otro 20% exige uno de 6.000 euros. El 22%, entre 6.000 y 12.000 euros. De 12.000 a 30.000 euros, otro 25% de enseñas. Y más de 30.000, el 4%.
  • El royalty. Es un pago que debes hacer de forma periódica, normalmente se realiza de forma mensual, al franquiciador por los servicios de asistencia. Este pago puede ser fijo, pero hay enseñas que lo exigen variable o mixto. Lo más habitual es que se establezca en base a un porcentaje de la facturación, aunque hay otras modalidades que se basan en las ventas, las compras, el número de máquinas (gimnasios o enseñas de cuidado personal), o la cantidad de alumnos (formación).
  • Canon de publicidad. Se considera como un pago que hace el franquiciado para generar un fondo de marketing que cubra las campañas de publicidad que beneficien a toda la red. Las modalidades son variadas: una cantidad fija, variable, un porcentaje, sobre ventas, sobre compras, etc. Hay enseñas que no lo cobran y los gastos de publicidad los cubres tú.

 

Obviamente, a la hora de emprender influyen muchos más tipos, pero estos se tratan de gastos específicos por trabajar mediante el modelo de franquicia. Ahora que ya los conoces, ¿quieres olvidarte de ellos?

Desde Tu Lavandería Autoservicio nos hemos propuesto dar un giro en el panorama empresarial, sobretodo para facilitar el acceso de aquellos emprendedores que quieren trabajar con un modelo de negocio similar al de la franquicia. En este caso tendrás lo mejor de este modelo: asistencia, aprovechamiento de la marca, asesoramiento a diferentes niveles, etc. Pero olvidándote de la peor partes, los gastos.

Desde nuestro punta de vista, lo importante para crecer es que lo hagan nuestros clientes, y si les cargamos de gastos sus beneficios se van a ver perjudicados. Si no trabajamos utilizando el modelo de franquicia es porque creemos que puede ser beneficioso para todos aquellos que estéis pensando en trabajar con nosotros, ¿entiendes ahora por qué trabajamos así?

¡Recuerda que estamos a tu disposición para cualquier cosa que necesites!

 

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